Un instante basta

Fue hace un par de meses. Hacía frío y Brownie, nuestro caballo más problemático hasta la fecha en el CYD, había sufrido otro cólico. El quinto de ese mes y, probablemente, alrededor del número de veinte de los últimos meses.
Aída, nuestra veterinaria, nos miró con cara de asombro cuando al sacar el contenido estomacal vio una cantidad abundante de heno sin digerir. Brownie llevaba meses bajo una dieta e BLOG 2017-06-04 1stricta y nos estaba costando la misma vida poder pagar su comida (distinta a la de todos los demás) y los suplementos que necesitaba para poder sobrevivir. El trabajo además que ello suponía era ímprobo porque necesitaba comer siete u ocho veces al día en pequeñas cantidades y lo supervisábamos todo al milímetro.
Era imposible saber la causa de sus cólicos pero, en cualquier caso, el heno estaba descartado por completo de su alimentación.
Si Aída estaba asombrada, más lo estaba yo que era, junto con nuestro responsable Luciano, la encargada de velar por Brownie y su dieta…
La tomé con voluntarios y el chico que trabajaba los fines de semana, porque era obvio que alguien estaba alimentando a Brownie por su cuenta, haciendo caso omiso de nuestras indicaciones. No digo que con mala fe, pero, tal vez, al ver lo delgado que estaba, querían ayudarle poniendo en grave riesgo la vida del animal.
Pasaron varios meses y seguíamos igual, hasta que hace un par de días, tras dar la comida e irnos a casa, descubrí para mi horror que me había dejado las llaves en la cuadra y por no  molestarlos a todos, bajé otra vez, casi de puntillas, al Albergue a coge BLOG 2017-06-04 2rlas. Me fastidió mucho porque tengo varios animales enfermos ahora mismo y se me hacía tarde. Además estaba muy cansada y no me encontraba bien por lo que aquello me puso de muy mal humor y sin saber cómo, mi día se transformó en un infierno.
Cuál no sería mi sorpresa al observar, sin ser vista, a López, vecino de Brownie en el paddock colindante, y que apenas tiene dientes por la edad, coger pequeños puñados de su propio heno y trasladarlos con el morro, suavemente, bajo el pastor eléctrico al paddock de su delgado y enfermo amigo.
Aquella visión me paralizó.
Era tal la ternura que emanaba de aquel gesto y las miradas que se cruzaron entre ellos que no pude moverme.
Para escribir este blog he tenido que gastar un poco de alfalfa y esconderme para poder sacar las fotos que prueban el momento, pero he sido incapaz de pillarlos porqu BLOG 2017-06-04 4e López se da cuenta de mi presencia y se para… pero al menos la prueba del delito está ahí…
López es muy mayor, apenas tiene dientes y durante un par de años estuvo fielmente al lado de Brownie, compartiendo paddock, hasta que por su enfermedad, Brownie tuvo que ser apartado. Pero lo dejamos al lado de López para que en todo momento pudieran verse. Añadimos a Funny al paddock para que al haber tres estuvieran más entretenidos.
En aquel momento comprendí que López no había dejado de cuidar de su amigo durante toda su enfermedad a su manera.
Y en aquel instante, cambió mi humor.
De día horrible, pasó a ser un día bendecido una vez más. Me senté y ya no tuve prisa alguna. La tarde caía y el espectáculo era increíble. Sólo se respiraba amor. De López a Brownie, de Brownie a López, de mí a los dos… Era todo tan empalagoso y tierno que, pensándolo bien, ¡dan ganas de vomitar!
Y yo me pregunto: BLOG 2017-06-04 3
Si basta un solo instante para cambiar a una persona, ¿cómo es que los humanos no empleamos más instantes para mejorar los momentos de otros?, ¿qué ocurriría si toda la humanidad se pusiera de acuerdo por una vez y durante un solo día, y cada ser humano sobre la faz de la tierra regalara “un instante” a otro ser?, ¿tenéis idea de las repercusiones que ello implicaría…?
Porque López hizo feliz a Brownie (pese a que Aída no esté de acuerdo), Verlo, me hizo feliz a mí, López fue feliz haciéndolo, yo hice luego mi trabajo con los demás animales con una sonrisa, ellos a su vez fueron felices con ello… ¿Hasta dónde podríamos llegar?
Pero como va a ser difícil hacer que la humanidad se ponga de acuerdo ni un solo día, ¿por qué no probáis vosotros…? Mañana, regalad a alguien
…“un solo instante”.
Y a ver qué pasa…

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