Slide background
Slide background
Slide background

¿Quiénes somos?

La Asociación y Albergue CYD Santa María llevan más de 10 años luchando para crear y establecer un modelo legal y ético que nos permita defender los derechos de los animales y mejorar su calidad de vida.
Ambas son entidades sin ánimo de lucro, que NO reciben subvención alguna por parte de la Administración y son independientes de otras asociaciones y organismos tanto públicos como privados.

 

El Albergue CYD Santa María es el responsable de acoger a los animales que sufren y  es un refugio “único en su especie”. Esto es posible gracias a la ayuda que recibimos de voluntarios y padrinos. Todos los animales que rescatamos interactúan en libertad y no disponemos de jaulas ni secciones. En el Albergue conviven principalmente équidos con otros animales tales como: perros, gatos, cabras, hurones, aves, etc. Nuestro deseo no es sólo la rehabilitación física de los animales sino que éstos puedan algún día recuperar por completo la confianza y el amor en el ser humano.

Entre los logros de nuestra labor, destaca haber sido premiada con la V de Oro del Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga, máximo galardón que otorga dicha institución integrada por profesionales del sector.

También nos sentimos especialmente orgullosos de haber sido requeridos por el Consejo de Estado para colaborar en la elaboración de una Ley que, por fin, deja de considerar a los caballos animales de renta y pasa a reconocerlos como animales de compañía. Este reconocimiento implica un gran éxito legal ya que estos animales no disponían de amparo ante la Ley que nos permitiera defenderlos pese a las terribles vejaciones y malos tratos a los que son sometidos.

Pero nuestro mayor éxito es diario. Cada día sentimos el agradecimiento de nuestros animales, recibimos el cariño de personas anónimas y el respeto y apoyo de profesionales que nos dan la enhorabuena por la labor que realizamos.

Gracias a todos.

Secuencia-Lluvia3,-actualmente-en-la-webEstimados amigos, padrinos, voluntarios y amantes o no de los animales. Hace años que me vengo haciendo la misma pregunta, y esta Asociación y Albergue fueron creados en gran medida para tratar de contestarla, si es que alguna vez llegara a tener respuesta.

¿Qué significa exactamente “amantes de los animales”?

¿Qué diferencia existe entre amar a un animal o a un ser humano? ¿Existen diferentes tipos de amor? ¿Existen, de igual manera, diferentes tipos de sufrimiento, vejación o dolor?

No deseo entrar en burdas y manidas comparaciones, tan traídas y llevadas, en cuanto a sentimientos, inteligencia, instinto… Por ello, me limito a las sensaciones en sí: ¿quién o qué está en el derecho, o posee el medidor, que decida quién debe sufrir en mayor o menor medida y por qué? Científicamente, casi a la par del descubrimiento de que la Tierra es redonda (creo), somos conscientes de vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas, segregaciones de adrenalina, etc. Por esta razón, y a no ser que en otra vida hubiéramos sido cerdos, perros, vacas o caballos y lo recordáramos vívidamente, ¿cómo podemos presuponer que “mi abandono” es peor que el tuyo?, ¿que “mi herida” duele más?, ¿o que “mi amor” es aún más grande…?

Por el mero hecho de haberles puesto nombre, ¿qué nos hace presuponer que los actos y comportamientos tales como: compasión, gratitud, ternura, alegría de vivir, valentía ante la vida y más aún ante la muerte o dignidad… son únicamente humanos?

Para cualquiera que dude de estas palabras, quiero confesar, que todas ellas las he aprendido a sentir tan sólo en los últimos años. Que he tenido los mejores maestros (muchos de ellos ya no están físicamente conmigo). Que, ni por un momento, he llegado a estar a su altura (ni creo que algún día lo esté). Y que en lo único en lo que creo que supero a todos los animales que he tenido el honor de conocer y acompañar en su camino –y a veces en su final-, es en el difícil sentimiento de RESPETO que todos y cada uno de ellos se merecen y me inspiran.
Podría contaros tantas y tantas historias que jamás aparecerán en esta web… Podría deciros que he visto morir por pena, atacar por frustración, renacer por una caricia, sobrevivir por una lágrima… Podría deciros tantas cosas… ¡y no sé cómo!

Sería tan fácil, si supiera lamer una mano y hablar con la mirada, habiendo sido abandonada, y demostraros mi gratitud por vuestro apoyo…

Sería tan fácil, si pudiera apoyar mi cabeza en vuestro pecho y ronronear, pese a mis heridas, y demostraros mi total confianza…

Sería tan fácil, si pudiera dar un paso hacia vosotros, y tocaros con el morro, pese a haber sido brutalmente golpeada con un látigo, y demostraros que espero vuestra ayuda…

Sería tan fácil, si, sin palabras, me entendierais…

Desde esta Asociación y Albergue intentaremos seguir demostrando con acciones, lo que las palabras por sí solas no demuestran, y esperamos y rogamos a Dios, cada día por ello, que nos acompañéis en nuestro camino. Que, al fin y al cabo, no es el de los “amantes de los animales”… sino, simplemente, el del Amor y el Respeto por cualquier ser vivo, independientemente de especie, raza o tara.

Concordia Márquez

Presidenta Asociación CYD SANTA MARÍA

Filosofía de la Asociación:

Una importante parte de nuestro trabajo se lleva a cabo en el exterior. Ahí fuera hay miles de animales sufriendo un trato vejatorio, padeciendo por sus heridas o a punto de morir. Nosotros intentamos llegar a ellos, ofreciéndoles atención veterinaria y cariño hasta que se recuperan o fallecen.
Para conocer mejor en qué consiste este proceso de ayuda, podemos ponerle en contacto con nuestros veterinarios. Aprovechamos para darles las gracias por las situaciones difíciles a las que han tenido que enfrentarse y las cosas horribles que han visto.
Si quiere usted ayudar, ahora mismo, a un animal que sufre, escríbanos a info@asociacioncydsantamaria.es y le facilitaremos los datos de los veterinarios, para que usted pueda contactar con ellos y contribuir en la medida de sus posibilidades.

Una de las máximas de la Asociación es: “Para que algún día lo extraño sea no denunciar”. Cada día hay más gente concienciada de que la denuncia es el recurso de las buenas personas, de los ciudadanos que cumplen la Ley. Denunciar no es algo reprobable, pero sí lo es mirar para otro lado cuando un ser vivo está sufriendo.

La educación es un instrumento imprescindible para la prevención. A lo largo del año, realizamos actividades encaminadas a los más jóvenes con el propósito de concienciar a las generaciones futuras en el respeto por todo ser vivo. Asimismo, impartimos charlas y conferencias educativas referentes a leyes de protección animal y su bienestar, tanto para el público en general como profesionales del sector. Todo ello de manera gratuita y con ayuda del voluntariado, entre los que se encuentran veterinarios, agentes del orden, etc.