Las Adopciones de Caballos: con diferencia, lo peor de nuestro trabajo en CYD Santa María

El título de este blog puede sonar duro. También puede dañar la sensibilidad de algunos, pero es la pura verdad. Es el motivo por el que más que un centro de rescate, el CYD casi se ha convertido con el paso de los años en un santuario de animales que ya nadie quiere. Animales que han sido “abandonados” hasta por segunda y tercera vez. Y lo que es peor, por personas que no son ni mucho menos incultas y que, además, se atreven a criticar a maltratadores y seres que, por falta de medios o conocimientos, han hecho daño o dejado atrás a algún caballo alguna vez.
Más del sesenta por ciento de los caballos que se encuentran en el CYD no vienen de rescates nuevos, sino de devoluciones tipo “ticket regalo”, tras el paso de unos años. Y lo peor es que siempre llegan peor de lo que se fueron…BLOG 2017-02-28 1
A medida que iba pasando el tiempo en el CYD fuimos endureciendo los requisitos para adoptar a uno de nuestros animales. El contrato se hizo más y más extenso, tratábamos de concienciar a las personas que acogían a nuestros animales e incluso, aún hoy en día, justo antes de formalizar la adopción, enviamos una carta a todas las familias acogedoras advirtiéndoles de cosas que, seguramente ellos, no se han parado a pensar. Por ejemplo… si el motivo por el que se quiere adoptar un caballo es porque no se tiene dinero para comprar uno, ¿podrá esa persona afrontar los gastos veterinarios derivados de un simple cólico que, superará con creces, el precio por el que hoy en día se puede adquirir un équido en España?… el amor, desgraciadamente, no basta para mantener un animal en buenas condiciones.
Y nada…
Siguen devolviéndolos tras “usarlos” durante un tiempo alegando cualquier excusa estúpida porque (a excepción de una persona que se murió y a la que, obviamente, le sobraban razones) el resto sigue con su vida tranquilamente y la mayoría ya ha buscado “reemplazo” de su entretenimiento. Además, “aquí están estas dos hermanas idiotas que recogerán a los caballos sin rechistar y probablemente (seguro) van a estar mejor que en ningún sitio…”
Hay personas que, por falta de información, nos preguntan que por qué no regalamos los caballos sin más y nos quitamos de problemas y gastos… A todos ellos me gustaría decirles algo:
El protocolo de rescate del CYD siempre empieza de la misma manera. Aceptamos únicamente a caballos cuyas condiciones en ese momento son incompatibles con la vida. Aquéllos a los que nadie quiere o que sacrificarían de inmediato por su estado. Los que están medianamente en pie los derivamos siempre. Se comienza con denuncia al propietario si lo localizamos (casBLOG 2017-02-28 2i siempre, porque somos como un perro con un hueso) y tras el depósito por parte del Bendito SEPRONA empieza la interminable agonía de su recuperación. El esfuerzo ímprobo, las noches sin dormir, los gastos veterinarios, la angustia de verle/a luchar por su vida a cada instante, los dolores de espalda por posturas imposibles… los del alma porque crees que no lo conseguirá… y un buen día llegas a la cuadra y un tímido relincho de alegría te indica que… ¡lo ha conseguido! Puede que sus graves heridas tarden en cicatrizar. Puede que el daño en su corazón tarde aún más tiempo. Pero con paciencia y mucho amor, a la par que muchos gastos, sabemos que lo conseguiremos.
El plazo medio de recuperación física y mental de un caballo rescatado en el CYD debido al estado en que llegan es de un año como mínimo. Los gastos en ese año del animal rondan los 9.000 euros con mucha suerte. Puede ser más, pero jamás menos… y si no, que se lo pregunten a nuestros veterinarios. Por no contar el trabajo de mi hermana y mío y los días y noches de dedicación porque no tenemos recursos para contratar más ayuda y no podemos contar con voluntarios porque te juegas la vida cuando 500 kgs. se tambalean por la debilidad y el dolor y tú tienes que mantenerlos en pie.
Ha habido veces en que las primeras curas hemos tenido que hacerlas con un palito y una brocha a distancia para evitar que te vuelen la cabeza de una patada. Son animales que sólo han recibido sufrimiento por parte del ser humano y les cuesta creer que lo que haces es sólo por su bien y poniendo el alma en ello. “Souvenirs” de esos momentos son mis dos hernias discales, las dos rodillas rotas, dos músculos seccionados en la pierna y en el brazo, un tendón partido, dos uñas que jamás volverán a crecer y roturas varias… de las veces que he acabado en urgencias, ni hablamos… pero si tuviéramos que pagar a un veterinario sería imposible y, sinceramente, mi hermana y yo hemos comprobado que, al cabo de unas pocas semanas, nos aceptan mejor a nosotras y por tanto su recuperación es mejor. Así que… ajo y agua…BLOG 2017-02-28 4
Y tras esta maravilla de vacaciones para nosotras, por fin se recuperan, empiezan a jugar, son felices y te lo demuestran. Y a nosotras, simplemente se nos cae la baba y las contusiones ya no duelen. Y al verlos correr por los paddocks del Albergue, a veces, recuerdas los momentos duros… vuelven las imágenes… su rescate… la recuperación… y duelen como el primer día.
Y entonces, viene una familia cargada de buenas intenciones (según dicen ellos) y tras chequearlos intensivamente les cedemos un caballo de manera totalmente gratuita y nos ponemos a rezar… y como Dios está sumamente ocupado con la porquería de muchos de los hijos que tiene, te escucha sólo un diez o quince por ciento de las veces. El otro resto, como no te ha escuchado y ha dejado la opción al libre albedrío humano, pues acaba con que te devuelven el caballo pasado un tiempo, enfermo, cojo o viejo… pero eso sí, lo hacen porque “¡¡¡¡no me queda más remedio!!!!” Menos mal que hace tiempo que dejé de escuchar los motivos… era agotador…
Y aunque se me llevan los demonios y se me pasa por la cabeza estrangular a la persona que tengo enfrente, en el fondo me alegro porque pienso que de haber cambiado la titularidad en la cesión, es muy posible que ese caballo por el que tanto luchamos hubiera acabado en un matadero o vendido a algún tratante… ya se sabe… lo que nada cuesta…
Y los pobres caballos nos vuelven al CYD con la cabecita baja, humillados y sin entender por qué están otra vez aquí… si se han portado bien y quieren a “su familia”…
… Y vuelta a empezar…
Si a otras proBLOG 2017-02-28 3tectoras les pasa con perros y gatos en algunas ocasiones, a nosotros, casi siempre… sólo hay que esperar… el caballo “tiene que servir para algo”. Si no, nadie quiere gastarse un euro en ellos.
Y así, de un día para otro, aumentamos la familia de forma inesperada y volvemos a tener más deudas. Aunque lo peor es la impotencia y la rabia que se va acumulando a lo largo de los años…
Y de lo único que me alegro es de que Rima, Frodis, Blancanieves, Índigo, Rondalla, Funny, Brownie, Bonachón, Hada, Flodie, Princess, Filou, Babalú, Small One, Maya, Música, Claudia, J.J, Risa y Teide, no puedan leer este blog y duerman tranquilos a estas horas con sus compañeros. Ellos son más nobles que yo y les entristecería saber los pensamientos que tengo con respecto a sus “familias”… y a los que ya se han ido, y que acabaron sus días en el CYD tras haber sido devueltos, sólo puedo decirles donde quiera que estén que para nosotros siempre fue un honor tenerlos a nuestro lado, antes, durante e incluso después… que jamás fueron un estorbo y que por encima de su vejez, lesiones o enfermedades, únicamente vimos su belleza y su gran corazón, hasta el final.

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